Es Jueves Santo, noche oscura en la fe,
noche que acusa y mata,
y Luarca, a Ti, Señor, quiere ofrecer
la claridad del alma que rescatas.



Monte de Virgen Blanca y Nazareno,
aquí el dolor del pueblo se hace llama,
cima de amor eterno
que en tu cuerpo y tu sangre se derrama.



Por las verdes laderas, desde el mar,
un cálido temblor en las ventanas
se encumbra hasta el madero de tu altar
y esclarece la noche atormentada.



Monte de Virgen Blanca y Nazareno,
monte de La Atalaya,
faro de un mar bravío y altanero,
principio y fin de vida y esperanza.



Vía de sacrificio y de condena,
procesión secular de ardientes almas
que ascienden al Calvario y a Ti llegan
con su ofrenda de luz e iluminadas.



Monte de Virgen Blanca y Nazareno,
monte cuna de Luarca,
faro de Dios que guía al hombre al cielo
por el blanco sendero en La Atalaya.



Emma Margarita R.A-Valdés


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Música: Procesional de Semana Santa
Imagen: Santo Cristo Jesús Nazareno, de Luarca (Asturias)