Este Niño celestial
tiene unos ojos tan bellos,
que se va el alma tras ellos
como a un centro natural.



No se dejaba mirar
envuelto en nubes y velos;
ahora en pajas y hielos
se deja ver y tocar.



Y como mira a los que son
la causa por que suspira,
con unos ojuelos mira
que penetra el corazón.


Félix Lope de Vega y Carpio          
(1562-1635)









Música: Venite Adoremus

Imagen: Niño Jesús de las RR.MM. Dominicas.
Monasterio de Santo Domingo el Real (Toledo, España)