El camello se pinchó
con un cardo del camino
y el mecánico Melchor
le dio vino.



Baltasar
fue a... repostar,
más allá del quinto pino...
e intranquilo el gran Melchor
consultaba su "Longinos".



-¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido!.
-Son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido.



El camello cojeando,
más medio muerto que vivo,
va, despeluchando su felpa
entre los troncos de olivos.



Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-¡Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido!.
A la entrada de Belén
al camello le dio hipo.
¡Ay qué tristeza tan grande
en su belfo y en su tipo!



Se iba cayendo la mirra
a lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.



Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.



-No quiero oro ni incienso
ni estos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero,
le quiero -repitió el Niño.



A pie vuelven los tres reyes
cabizbajos y afligidos,
mientras el camello echado,
le hace cosquillas al Niño.


Gloria Fuertes          
(1918-1998)


          

          

Música: La primera Navidad