La tarde,
está enviando tinieblas,
recelosa de su marcha.



El Niño Jesús
juega, juega...
jugando estaba en la plaza.



En el taller,
San José puso fin a su jornada.



La Virgen
-alma de armiño-
borda y ora, borda y canta.



El Niño Jesús
ya no juega:
mirando está en lontananza.



¿Qué divisará Jesús
que su mirada se apaga?
¿Acaso ve ya la cruz?...



El Niño Jesús ha vuelto
a los juegos de la infancia;
y juega... juega que juega en la plaza.



Luis Girol Martínez           


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Música: Ma Avarehk (Danza hebrea)